De repente nadie se acordó de mí, ni siquiera estabas vos.
Mi cabeza estrellé en la pared, pero de nada sirvió.
Ya no se si en la ciudad hoy llovió, si es de noche o es de día.
No encontré una razón para estar bien, y acá todo sigue igual.
Otra vez fui un imbécil al creer en un triunfo pasajero...
Pego la vuelta y es una copa de alcohol, la que acompaña mi soledad,
pero todo sigue igual, acá todo sigue igual.
En mi vida la obsesión me traicionó y no vi lo que quería.
Cuantas veces me pregunto si es así! Si esto es más que un engaño.
Desperté con la resaca de ayer, sin un gramo de cordura,
la desgracia de todos y de mi un tormento, una injusticia.
Derroché todo mi tiempo y mi amor. Las excusas se terminan.
Buenos Aires amanece otra vez, y me quedo y me apago
Acá todo sigue igual.....
miércoles, 10 de junio de 2009
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