viernes, 27 de febrero de 2009

- ¡Que pensamientos tan tristes! El mar me pone triste, el mar es misterio y melancolía.
- No tiene usted motivos para estar triste.
- Oye, ¿con quién hablabas antes?
- ¿Yo? Con nadie.
- ¡Que cosa tan rara! Hay días en que nuestra sencibilidad está tan agudizada que parece que
sentimos las cosas a distancia. ¿No hablabas tú con nadie? Hubiera creído que había alguien
en la sala.

No hay comentarios: